Una Biblioteca de Enlace Dinámico (DLL) es un tipo de biblioteca que contiene código y datos que pueden ser utilizados por múltiples programas simultáneamente. Las DLL son un componente fundamental del sistema operativo Windows, ya que permiten que las aplicaciones compartan código y recursos de manera eficiente, lo que resulta en una significativa reducción de la duplicación de código y optimización del uso de la memoria. En lugar de que cada programa almacene el mismo código internamente, todos acceden al código compartido centralizado dentro de la DLL. Este mecanismo también facilita enormemente las tareas de actualización y mantenimiento, dado que cualquier cambio realizado en la DLL se aplica automáticamente a todas las aplicaciones que dependen de ella. Las DLL pueden encapsular funciones, clases, variables y recursos, tales como iconos y mapas de bits (bitmaps). Se emplean comúnmente para implementar funcionalidades estandarizadas, como la impresión, la conectividad de red (networking) o el acceso a bases de datos. Cuando un programa requiere una función específica de una DLL, el sistema operativo la carga en la memoria (si aún no está presente) y ejecuta la función solicitada. Las DLL pueden cargarse de forma implícita (al inicio del programa) o explícitamente (durante la ejecución del programa).