El formato de archivo MSI es utilizado por Windows Installer, un servicio de instalación y configuración de software fundamental para los sistemas operativos Microsoft Windows. Los archivos MSI contienen toda la información necesaria para instalar, mantener y eliminar software en sistemas Windows de manera estructurada. Esta información abarca desde los archivos a instalar, configuraciones de registro (registry settings), accesos directos (shortcuts) hasta otros datos de configuración esenciales. El formato está diseñado como una base de datos, lo que facilita características avanzadas como instalaciones transaccionales, la capacidad de realizar reversiones (rollbacks) en caso de fallo y la publicación (advertisement) de aplicaciones. Los paquetes MSI son ampliamente utilizados para la distribución de aplicaciones de software, actualizaciones y parches, proporcionando un método estandarizado para gestionar las instalaciones de software. Esto asegura consistencia y fiabilidad en diversos sistemas. El servicio Windows Installer interpreta las instrucciones contenidas en el archivo MSI para ejecutar las acciones necesarias para la instalación o desinstalación del software. Los archivos MSI pueden ser creados utilizando diversas herramientas de autoría (authoring tools), como Microsoft Visual Studio, InstallShield y WiX Toolset. Son una parte crucial del ecosistema de software de Windows, permitiendo a los desarrolladores distribuir y gestionar sus aplicaciones de manera efectiva y profesional.